Desde 2002 se adoptó la forma de competencia del fútbol mexicano, con torneos rápidos de una rueda y play-off para definir al campeón, coronando, de esta forma, dos monarcas cada año (Apertura y Clausura).
Esta fórmula ha sido discutida por algunos de los equipos e hinchas, que señalan que no siempre corona al mejor equipo del torneo, puesto que los play-offs son un "torneo aparte",[4] que puede ganarse con una breve racha de partidos ganados.
La dirigencia local señala que el formato ha logrado llevar emoción a los torneos, especialmente en las rondas decisivas, y el público en el estadio ha aumentado en los últimos años[5]










